jueves, 1 de noviembre de 2012

Tú a Boston y yo a ...

Día de todos los Santos, noche de Halloween ... Momentos de calabazas, castañas y buñuelos. Cada vez más las culturas de los distintos países se van mezclando. Habrá gente más conservadora que opine que la fiesta de Halloween no tiene ningún sentido y habrá quien, sencillamente, le guste disfrutar de las cosas buenas de cada zona del planeta. Aunque creo que lo mejor es disfrutar de las distintas tradiciones en su lugar de origen.
Ayer por la noche había mucha diablesa y muerto viviente por las calles de París, todos ellos adolescentes. Y lo digo porque si fuera EEUU estaría disfrazado hasta le apuntador. Y entre tanto cuerno rojo y caras llenas de polvos de talco, estuve cenando con una excompañera del laboratorio que se va a vivir a Boston. Ella estuvo trabajando con nosotros solo un año, haciendo el segundo año del máster, allá por el curso 2008-2009. A la pobre la tocó un como "encargado de ella" un chico que por entonces, y con todos mis respetos, se creía mierda y no llegaba a pedo. Así que acabó tan frustrada que en su momento dijo que nunca haría una tesis de investigación.
Sin embargo, una vez más el destino, ahora es lo que va a intentar hacer en Boston, y ¿por qué? Por amor. Sí sí, puede quedar tan cursi como queráis. Pero ayer estuvimos hablando de esto, de lo increíble que es su historia.
Cuando yo llegué al laboratorio en 2007, estaba como postdoc un chico pelirrojo canadiense irremediablemente tímido. De estos que cuando volvías de vacaciones se ponía rojo como un tomate para preguntarte si podía darte dos besos para saludarte. Y eso que era 4 años mayor que yo. Daba la sensación de que se asustaba de las chicas y de que las evitaba. En el transcurso de ese curso, vino una chica a hacer la entrevista de rigor para ver si es aceptada o no el equipo. Y, por lo que me contaron, y ella me confirmó ayer, este chico le pidió su número de teléfono al responsable que ella tendría meses después para preguntarle si quería salir a tomar algo. Nadie, absolutamente nadie, conocía esta faceta de él. Como os podéis imaginar ese fue tan solo el principio, jeje. Unos meses después él se marchó a EEUU para hacer medicina y ella empezó a trabajar con nosotros por un año. Ayer me estuvo contando lo difícil que ha sido la relación a distancia durante estos 4 años. Pero, al final, hay que tomar una decisión y ... el 9 de junio de este año se casaron y a finales de mes ella se va a vivir a Boston donde él está.
Y, cosas del destino, la mejor opción que ella tiene para encontrar trabajo es ... hacer una tesis allí.
 
En fin, para lo incrédula que soy yo con las historias de amor ... lo tierna que me ponen las historias románticas. Jeje.

miércoles, 31 de octubre de 2012

¡Qué pronto nos acostumbramos a lo bueno!

Ayyyy! ¡Qué dura es la vuelta al trabajo después de cinco unos días de reláx!
 
Menos mal que esto de tener estudiante ayuda en la tarea. Ayer andaba completamente empanada. No sé si os ha pasado a veces que parece que el cerebro no es capaz de retener información y que están completamente bloqueado; que por mucha atención que prestéis no os quedáis con las cosas. Pues así estaba yo, con el cerebro hecho puré. Así que no di de sí nada más que para hacer lo mínimo. Menos mal que mi estudiante está al 100% y no he tenido que ayudarla prácticamente nada.
Hoy era su último día en el labo hasta enero porque como estudiante de máster, tiene que asistir a varios cursos y empieza la semana que viene. No sabe cómo la voy a echar de menos, por un lado porque es muy maja y, egoístamente, porque el proyecto tiene que seguir adelante así que yo tengo que continuar con su trabajo más el mío y me esperan dos meses de infierno hasta que vuelva, jeje.
¡Con lo bien que estaba yo! Aunque me tocara estar trabajando en casa con el ordenador desde las 17h hasta las 23h, pero eso de tener que trabajar haciendo experimentos de 7h a 16h y luego seguir en casa era una gozada. De todos modos, digo yo que si he sido capaz de hacerlo en el pasado, lo podré hacer ahora de nuevo ... aunque es verdad que antes tenía menos trabajo de ordenador. ¡Ayyyyy, vuelve pronto! Jejeje.
Tranquilidad, no nos agobiemos. Solo necesito un poquito de organización y ... ya está (ejem ejem), ¿no?.
Bueno, menos mal que hoy andaba un poco más lúcida y he conseguido hacer con ella balance de todos los resultados que tiene hasta ahora, enseñárselos al jefe y poder organizar los próximos dos meses. Snif, snif.
Desde luego, ¡qué pronto se acostumbra uno a lo bueno! Jeje.

martes, 30 de octubre de 2012

¡Vaya por Dios! ¡Qué oportuno!

He vuelto con la sensación de haberme relajado y haber disfrutado de este fin de semana en España más que en las "vacaciones de verano". Aunque quizás sea porque realmente ha sido así ya que, una vez pasada la charla, tan solo hice una amago de avanzar con el trabajo que me duró 2h y eso fue todo.
Ayer, entre que el vuelo llegaba a las 10 de la noche y llegar a casa etc.. me dieron las mil. No se me puede pasar contaros la anécdota del día de ayer.
Cuando cogí el avión de ida para Madrid, llevaba metidas en la bolsa de viaje mis botas y puestas las deportivas. La razón para ello es que cuando el calzado supera el tobillo o tiene cuña tienes que descalzarte para pasar el control de seguridad del aeropuerto. Así que con las deportivas me ahorraba el andarme descalzando. Sin embargo ayer, cuando estaba preparando la maleta, con material culinario necesario para cuatro cocidos, dos fabadas y algún que otro capricho, me di cuenta de que era mucho mejor si en lugar de llevar las botas en la maleta, las llevaba puestas y así me cabía mejor la comida. Vamos, un pequeño sacrificio para el bien de mi paladar. Como el vuelo era muy tarde, también decidí en el último minuto no facturar la maleta y subirla conmigo a la cabina del avión y así poder salir pitando del aeropuerto en cuanto aterrizara.
Y ahí llegué yo a pasar el control, con mi megabolso (que suplantaba el espacio que me pudiera faltar en una maleta de cabina), y mi maleta. Cojo una bandeja para colocar el bolso, el cinto, la chaqueta de cuero y ... otra para las botas. Me quito las botas y ahí está empezando a clarear la inoportuna patata en el dedo gordo del pie. ¡Mierda!. Bueno, que no cunda el pánico, tampoco está hecha la patata tan solo está a dos minutos de que lo sea. Estiro el calcetín hacia adelante para que no claree tanto y con las dos bandejas, más la maleta me dirijo a pasar el control toda digna, como si no pasara nada pensado que si yo no me doy por aludida nadie se fijará. Me pongo en la cola y el caballero que está metiendo los bultos por el escáner le dice al chico que tengo detrás que si su calzado le supera el tobillo para que se lo quite. El chico, le mira al hombre, ve mi bandeja con las botas y ... me mira los pies. Y ahí estaba mi dedo que parecía que solo le faltaba saludar. Y ya ... mi dignidad se vino abajo. Según fui a pasar por el control de metal vi como la policía que tenía delante mi miraba a los pies, el hombre que estaba esperando a que salieran sus cosas antes de las mías también. Y con los carrillos colorados como dos fresones, cogí todas mis cosas y me puse las botas tan rápido como pude.
Lo sé, tampoco es tan importante. Pero, aunque estas personas vean muchas patatas a lo largo del día no quita para que uno sienta un poquito de vergüenza cuando el roto es suyo, ¿o no?
Al menos no me quitaron ninguno de los chorizos, morcillas, torreznos y demás delicatessen que llevaba en la maleta.

lunes, 29 de octubre de 2012

Encuentros y despedidas

En esta hora que me queda antes de desconectarme de internet y los tráficos de datos, escribo mi última entrada en el blog antes de volver a Francia.
Ayer podría decir que fue un día de despedidas, pero también lo fue de encuentros+despedidas en el mismo momento. Si ya en verano no me da de sí ver a toda la gente que quiero en un mes, os podéis imaginar en un fin de semana. Aunque la verdad es que no me puedo quejar para nada porque ha sido mucho mejor de lo que me esperaba. Quizás también haya influido en que esta vez me he negado a trabajar desde que acabé la charla y simplemente me he dedicado a disfrutar sin prisa de la gente a la que he podido ver.
Ayer me fui a comer con mis padres a un restaurante / asador que hay en el pueblo y que tiene una carne buenísima. Esa comida fue un despropósito. Mollejas, mondejo, chopitos y entrecot. Ahí es na' Cada pinchada que daba más buena me sabía. Mmmm. ¡Incluso después de haber comido ahora, me acuerdo y empiezo a salivar!
Despues estuve viendo a una de mis amigas. Ella y su chico me estuvieron enseñando el local que están terminando de apañar para abrir, si todo va bien, la semana próxima una tienda de reparación de calzados. Tenía muy buena pinta y están muy ilusionados. La verdad es que es de loar que se hayan lanzado a montar un negocio, aunque, como ellos dicen, en el pueblo solo hay otro negocio de reparación de calzados ... así que no hay tanta competencia. ¡Ojalá que todo les vaya muy bien! A parte estuve unas cuantas horas charlando con ellos y es verdad que cuando no miras el reloj disfrutas mucho más de la compañía. Y de allí a empezar a despedirme de los distintos miembros de la familia. Al final llegué a casa a las 8 de la tarde. ¡Qué pingo!.
En fin, hoy estoy un poquillo mustia porque me da mucha pena marcharme, como siempre. Pero por otro lado muy contenta del pedazo fin de semana que he tenido gracias a la gente que me rodea. Aiiinss que me pongo ñoña, jeje. Próxima cita allá para dentro de dos meses. :-)

domingo, 28 de octubre de 2012

De ensayo con los Wanky Monkeys

Ayer tuve un regalo inesperado que me gusto mucho.
Desde hace cosa de dos años llevaba intentando ver en directo a los Wanky Monkeys, un grupo de música de la zona, uno de cuyos componentes es amigo mío. Pero, evidentemente, es difícil que coincida que yo venga con un concierto con lo poco que vengo. Sin embargo ayer este amigo me propuso ir a verles ensayar. Así que allí que me fui, al local donde ensayan, a verles durante unas 3h.
Fue una experiencia muy buena. En más de una ocasión ha quedado claro el tipo de música que me gusta. Sin embargo, a pesar de ser un poco friki en el tema de la música, no soy una experta y tampoco pretendo serlo; por lo que, no voy a hacer una crítica al respecto. Su estilo de música lo conozco y su trabajo previo me gustó mucho (de hecho lo tengo metido en el mp4 que uso cuando voy de viaje o trabajo). Sin embargo ayer estuvieron trabajando en su nuevo trabajo, que saldrá probablemente a finales de año. Así que para mí, que no he podido ir a ninguno de sus conciertos, era la primera vez que escuchaba la mayoría de las canciones. No sé si estaréis de acuerdo conmigo o no, pero, en mi opinión, la primera vez que escuchas una canción puede ocurrirte que no te guste, te dé buen feeling o que, la mayoría de las veces, simplemente no te diga nada hasta que la hayas escuchado un par de veces. Pues teniendo esto en cuenta, ayer hubo ciertas canciones que me sorprendieron muchísimo, realmente buenas, de las que escuchas y te enganchan.
A parte del tema musical, era la primera vez que estaba en el ensayo de un grupo de música y me pareció muy interesante verles trabajar, "crear", sus nuevos trabajos, algo que nunca me había planteado. A ver, si que es verdad que había visto a otro amigo, con el que trabajo actualmente y que toca la guitarra, llegar a casa y decir "te voy a tocar algo en lo que estoy trabajando", pero no es lo mismo que ver como el guitarra, el bajo y el batería se van amoldando hasta que consiguen que suene como a ellos (a los cuatro) les convenza. Algo que me pareció muy bueno es verles el buen rollo y complicidad que tienen entre ellos, o al menos eso transmiten cuando les ves desde fuera y los ves por primera vez.

En definitiva todo un regalo poder haber pasado la tarde de ayer viéndolos. 3h que se pasaron volando. Y por si os ha picado la curiosidad, los podéis encontrar en myspace http://www.myspace.com/wankymonkeys y en facebook https://www.facebook.com/pages/WANKY-MONKEYS/47887483046

sábado, 27 de octubre de 2012

Y al tercer día resucitó

Pues sí que he estado desaparecida en combate, pero no os podéis imaginar la que tenía encima con el seminario de ayer.
El jueves, al contrario que en los últimos vuelos que he tenido, no pasó nada en especial. De hecho vine estudiando artículos para el seminario de ayer durante el viaje. Cuando llegó mi padre me decía que estaba rara ... lo que estaba era agobiada con la presentación. Igual que si me hubieran abducido los extraterrestres. Completamente inmersa en la charla y sin capaz de prestar atención a otra cosa o a otras personas que no fuera a lo que había venido.

El seminario. Evidentemente es lo más especial que me pasó ayer. Por múltiples razones. Por un lado, era la primera vez que iba a contar mi artículo entero, la primera vez que iba a hablar de ello en español, la primera vez que hablaba en público desde hacía 6 años fuera del laboratorio en el que estoy ahora y, además, lo hacía delante de la gente de mi antiguo instituto donde todos los jefes (o casi) me conocían de cuando estuve haciendo la tesis.
Cuando llegué estaba como un flan. Una antigua compañera me decía que no preocupara, que eran ellos. Pero por esa misma razón estaba tan nerviosa. Evidentemente si lo haces en otro sitio donde no te conocen, te da igual lo que opinen de ti; pero, evidentemente, en un sitio en el que te conocen, pueden comparar el antes y el después y todos ellos van a estar pendientes del grado de evolución.
¿Cómo salió la cosa? Pues digamos que bien, pero se puede mejorar. Cuando el día anterior estuve ensayando en casa, tardé 40 minutos. Pues ayer lo conté en 25 :-( Cuando terminé de hablar, mi antiguo jefe me dijo que me tenía que echar la bronca porque no era posible que lo hubiera contado tan rápido. Lo sé :-( La parte buena es que me dijo que se me veía muy profesional contando las cosas y que había mejorado mucho en la respuesta a las preguntas algo que siempre había sido mi talón de Aquiles.
A parte del seminario me hizo mucha ilusión que se acercaran a saludarme casi todos los jefes de equipo del instituto, fueron muy amables y me dieron muchas muestras de cariño.
Así que mi valoración global es positiva y, como en estas situaciones, los fallos siempre sirven para mejorar. Ahora a disfrutar un poco de la familia y los amigos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Lista para un segundo examen de tesis

Hoy ha sido un día de locos. Para marcharme cinco días del laboratorio, ¡la que he tenido que liar! Aunque muchas veces también es porque nos creemos más imprescindibles de lo que en realidad somos. En cualquier caso, había cosas pendientes a las que tenía que dejar a gente a cargo y, sobretodo, organizar a mi estudiante para que la semana que viene, que es su última semana hasta enero, no tenga más trabajo del necesario.
Pero bueno, ya está todo organizado hasta el martes y, si no, de todas maneras existe el teléfono e internet para salir de dudas. Así que llevo toda la tarde preparando el viaje ... y lo que me queda.
Al final no he preparado demasiado la exposición del seminario del viernes, pero confío en saber en qué he estado trabajando los últimos 6 años como para poder explicarlo y, de todos modos, me he impreso varios artículos para estudiármelos en el avión mañana. Como en todos los institutos, los estudiantes suelen intentar escaquearse de ese tipo de reuniones, así que cuento con que no haya mucha gente, pero los que tienen más probabilidades de ir son los jefes de grupo y ahí es donde me voy a sentir como una hormiguita porque ... me imponen mucho. Así que si alguno falta ... tampoco pasa nada. A ver si yo estoy presumiendo de que no tengo miedo a la presentación y va a resultar que ando como cordero camino del matadero, jeje. Lo que sí que es verdad es que me hace mucha ilusión, volver a mi antiguo instituto y poder contarles mi trabajo, así que me quedaré con eso.
No tengo mucho más tiempo para escribir hoy. Ya os contaré mañana por la tarde, cuando llegue a buen puerto como ha ido el viaje, siempre hay algo curioso. Y teniendo en cuenta que mañana hay huelga de transportes en Francia, seguro que no pasará el día desapercibido.
Próxima entrada ... desde España.