lunes, 15 de octubre de 2012

Un gran salto para el hombre, ....

Como no podía ser de otra manera, me uno a todos hablando de lo único de lo que se puede hablar hoy: el salto de Felix Baumgartner desde la estratosfera. Un hecho que, en mi opinión, tiene dos caras.
Pues si, ayer, mientras preparaba mi presentación del día 26, estuve siguiendo por internet la hazaña de este hombre. Y no los últimos minutos no, 3h de conexión desde el momento en el que la cápsula se despegaba del suelo y su madre lloraba desconsolada. Que se le pasaría por la cabeza durante las 2h y 10 minutos que tardo en alcanzar los 39km de distancia?
Proezas como esta son las que demuestran que somos capaces de alcanzar y, en ocasiones, superar los retos que nos proponemos. Establecerse retos es parte de la condición humana que, en ocasiones, solo son comprensibles por la satisfacción que superarlos supone al individuo que se los propone.
Para alcanzar y superar un reto (de la medida que sea) hay dos tipos de barreras: barreras intrínsecas (las que nosotros mismos nos ponemos) y barreras extrínsecas (las que nos ponen desde fuera). A veces nos escudamos en las barreras extrínsecas como excusa a no alcanzar un reto cuando, muchas veces, somos nosotros mismos los que no somos capaces de superar nuestras propias barreras intrínsecas siendo la mas frecuente autoconvencernos de que estamos seguros de que no somos capaces. Porque, digo yo, si tan seguros estamos de que nos somos capaces, ni nos lo proponemos y ni lo intentamos.
En fin, filosofías a parte, este hombre tiene mucho mérito y nadie se lo puede negar. Sin embargo quiero hacer de abogado del diablo. Estamos de acuerdo con que este hombre ha hecho historia, pero considero que a parte de no superar el tiempo en caída libre, que aun esta en posesión del hombre que le estuvo ayudando desde tierra (Joseph Kittinger), tampoco le supera en mérito ya que este hombre realizo un salto muy similar al que vimos ayer en 1960 y a tan solo 8 km menos de distancia de lo que lo hizo ayer Baumgartner.
Y, por desgracia, no puedo evitar plantearme algo. Cuanto dinero a costado esto? Por supuesto cada uno hace con su dinero lo que le da la gana y, por lo poco que sé, los gastos han corrido a cargo de su patrocinador. Y no voy a entrar en mas, que cada uno piense lo que quiera. Tampoco es cuestión de estropearle el día a nadie.

domingo, 14 de octubre de 2012

Misión: desconexión

Hay ocasiones en las que aunque quieras, no se puede. Y ayer fue uno de esos días. Por la mañana me puse con el ordenador decidida a empezar a preparar la presentación del día 26, pero no aguantaba a estar sentada con el dolor de espalda que tenía. Así que decidí escribir el blog y no encender el ordenador en lo que quedaba de día. Marujeé un poco durante la mañana y por la tarde, después de comer, me dediqué exclusivamente a ver películas. Y entonces los amigos italianos me escribieron para que saliera a cenar por la noche.
Como decimos en casa, "no estaba yo muy católica". Tenía al herpes en plena ebullición. Los que sufrís herpes de vez en cuando conocéis de sobra los efectos, pero para los que no los habéis tenido nunca os tengo que decir que es bastante incómodo porque, como el herpes ataca a las células nerviosas, se tiene toda la cara y cuello hipersensible, con hormigueo.
Pero ayer estaba dispuesta a relajarme y distraerme todo lo posible así que, aunque no estaba muy en forma y estaba lloviendo, me arreglé y me fui a cenar con mi amiga española y 7 italianos/as más a uno de mis restaurantes favoritos. Por suerte, ni a la ida ni a la vuelta llovió. La cena estaba buenísima. Pedí pato confitado. Mmmm, buenísimo. Pero si por algo se caracteriza este sitio es por sus postres. De hecho es una sala de té y puedes ir por las tardes a merendar, pero también su fuerte son los brunch de los domingos y ahí sí que digo que preparan el mejor brunch que he probado nunca. ¡Aahh, se me hace la boca agua!.
Como a la salida del restaurante no llovía, nos fuimos andando desde allí (en la zona de Saint Germain) hasta Châtelet (el centro de París) donde cada uno cogía el metro o tren que le correspondía. Para llegar hasta allí tuvimos que pasar por el Sena. Nunca dejaré de admirar las vistas de París de noche. Fue la guinda del pastel. Era justo lo que necesitaba, cena con amigos y contemplar la increíble ciudad en la que vivo.
Y, como cada vez que veo algo que me encanta, tomé una foto para poder compartirlo con vosotros.
 
 

sábado, 13 de octubre de 2012

Dicho y hecho

A las 10 no, pero a las 11 de la noche ya estaba hecha un ovillo en la cama.
Ayer vino mi amiga a merendar a casa (es lo que tiene tener Tosta Rica en casa, que salen amigos por todas partes :-p). Cuando se marchaba a eso de las 7:30 de la tarde le dije que me pondría a trabajar un poco hasta que me cansara y me fuera a la cama. Y me dijo algo que me hizo pensar "Tú no sabes perder el tiempo". Vamos, que no sé hacer otra cosa que no sea trabajar. ¿Y si tiene razón?. Igual es verdad. Así que me puse a recoger la ropa de verano que aún tenía en el armario y a sacar los pijamas de invierno, que llevaba dos noches pasando frío en la cama. Pero eso tampoco es algo que sea perder el tiempo. Y al final, después de haber acabado la gráfica que tenía pendiente, me fui a la cama a leer a eso de las 10:30. ¡Qué relax! En la camita ... sin poner la alarma del reloj ...
Y a las 8 de la mañana ya estaba arriba y ... con herpes :-(. Os diría que estoy mejor cuando no tengo tiempo de relajarme, aunque la verdad sea que lo mejor es que no tuviera ese estrés todos los días para que no me den los bajones de esta manera.
En fin, este fin de semana lo tengo más relajado. De momento voy entregando los trabajos en los plazos establecidos, así que en los próximos días me dedicaré a preparar el seminario que tengo que dar en mi antiguo laboratorio el día 26. Uff, por un lado me hace mucha ilusión, pero por otro me genera tensión porque me gustaría alcanzar sus expectativas. En cualquier caso, lo único que puedo hacer es prepararlo lo mejor posible y ya está. Pero sobretodo, a ver si consigo animarme, no llueve, y salgo de esta jaula a que me dé el aire.

viernes, 12 de octubre de 2012

60 ¿y la madre?

Ayyyyy!!!! Muerta moría matá. ¡Vaya final de semana!. ¡Para perdérselo!
 
¿Qué tal la fiesta de la hispanidad? ¿Se está bien de puente? Yo hoy también lo voy a celebrar, con un poco de suerte me voy a dormir a las 10 de la noche y dormir hasta que me despierte, sin alarma de reloj.
Os tengo que decir que estoy muy orgullosa de mi misma. ¿Os acordáis que hace tres meses estuve en Viena aprendiendo una técnica? Pues ayer, finalmente, operé a mis propios ratones en París. Empecé hecha un manojo de nervios. Claro está que no es lo mismo llevar a cabo una técnica en un laboratorio en el que se hace de rutina, a cuando tienes que ponerla a punto en un laboratorio donde no lo hace nadie. Me las he visto malas hasta para comprarme el hilo de sutura, por poneros un ejemplo. Y ayer, por fin, me lancé y, aunque en un principio había pensado operar 30 ratones ayer y hoy otros 30, al final cogí práctica y operé a los 60 ayer.
No os podéis imaginar con qué tensión acabé. Y es que no es lo mismo manipular a los ratones y sacrificarlos que operarlos y dejarlos vivos. Al menos, para mí es importante ver si los ratoncillos sufren, si están bien, si se recuperan ... Pero hoy cuando he bajado a verlos, para comprobar si había algún ratón muerto, estaban corriendo por la caja, subiendo por la rejilla, incluso me parecía que empezaba a cicatrizar la herida.
Y esa es la razón por la que estoy tan orgullosa de mí misma :-) Aunque imagino que como cualquiera cuando es capaz de superar un reto, ¿no?. Pero hoy ando baja de energías y no me da el cerebro para extenderme más. A ver si hoy descanso un poquillo y, sobretodo, a ver si el fin de semana salgo a distraerme un poco antes de acabar desquiciada con el trabajo. :-)

jueves, 11 de octubre de 2012

Todo empezo hace 7 años

Ayer hizo 7 años que vine por primera vez a París. En aquella ocasión eran mis ultimas vacaciones antes de escribir y leer mi tesis. Por entonces no sabia que iba a hacer después de la defensa, solo que quería hacer el postdoc fuera de España pero ni idea de donde ni sobre qué tema.
Entonces me enamoré de esta ciudad, aun considero que es la ciudad ideal para venir unos días de turismo y simplemente disfrutar dejándose llevar. En aquella ocasión intentaba retener todo lo que estaba viviendo por si nunca mas pudiera volver a venir. Pero el destino jugo su baza y dos meses después, mientras empezaba a escribir mi tesis, empecé a buscar laboratorio y mi antiguo jefe me dijo que en París había un laboratorio muy bueno, pero quizás mi CV no seria suficientemente interesante para el jefe de equipo ya que el tema de mi tesis era completamente distinto. Pero como parece que a mi me gusta complicarme la vida, le escribí. Para mi sorpresa, me contesto pidiéndome mi CV y que viniera a hacer una entrevista y a pasar el día en el laboratorio. Eso fue un mes después del email. Y al año siguiente ya estaba trabajando aquí.
Ahora la ciudad me parece bonita pero, evidentemente, la vida cotidiana no tiene que ver con una visita turística. Aun así, los días que estoy plof o que me enrabieto por estar aquí me doy un paseo por el centro de la ciudad y me digo que también tengo suerte de poder estar aquí. Solo pasear por sus calles, y en otoño mas con su aire melancólico, es increíble; su infinidad de posibilidades (restaurantes, museos, conciertos, teatros ...).
Aunque le dé un poco de vueltas a las cosas estos días sé que es una pérdida de energía porque, igual que hace 7 años, el destino tiene preparada ya su siguiente carta y yo solo tendré que ver como la juego.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Es dificil decir adios

Hace unos 10 días conseguí evitar despedirme de mi compañero de trabajo desde hace 6 años. Y digo mi compañero porque él ha sido la persona que mas me ayudo cuando llegué y no solo en el laboratorio sino fuera de él. Como ya he dicho en muchas ocasiones, yo no entendía ni jota de francés, así que armado de paciencia vino conmigo al banco y a cualquier sitio donde lo necesitara. En el laboratorio no era un compañero mas, sino mi compañero porque trabajábamos en el mismo equipo. Esta fue la causa por la que hemos tenido también peleas, y gordas. A veces creo que no entendía que no era su rival sino su compañera. Pero si tengo razón, que espero que no, ojala con el tiempo se haya dado o se dé cuenta de ello. Considero que, a parte de esa rivalidad ficticia, éramos un buen equipo, él me enseñó mucho sobre citometria y yo a él de trabajar con ratones y cultivos primarios. Pero, evidentemente, es un laboratorio muy competitivo (a veces de manera innecesaria) y dos personas de la misma categoría al mismo nivel no pueden ir en la misma linea sino en paralelo; así que poco a poco cada uno fue tirando para su proyecto. Pero igual si nos fuimos distanciando, siempre él ha estado ahí para cuando lo he necesitado tanto técnicamente como moralmente; y espero que él también lo haya hecho (aunque la experiencia me dice que los hombres son diferentes).

En fin, es muy difícil decir adiós al mejor amigo durante 6 años, y por eso evité estar en su fiesta de despedida. Pero ayer vino al laboratorio para recoger sus ultimas cosas y la verdad es que le alegré. Sin tanta gente alrededor, sin tantos ojos mirando, fue mas fácil poder hablar durante un buen rato sobre el cambio de nuestras vidas. Me dijo que no estuviera triste porque él estaba contento de marcharse y que era lo que él quería. Pero soy una egoísta y solo pienso en que ya no esta aquí, jeje.

Me alegro de haberme despedido de él porque aunque lo pasara mal, es un proceso que hay que pasar para seguir adelante. Quizás haya alguien que piense que es una reacción exagerada, pero es lo que hay. Quizás haya que pensar que esa tristeza es directamente proporcional a lo importante que ha podido ser esa persona para uno.

martes, 9 de octubre de 2012

Con los pies en la tierra

Ayer concedieron el premio nobel de medicina a Yamanaka y Gurdon por su papel en el estudio de la reprogramacion celular. Quizás seria por eso por lo que ayer el jefe estaba mas arisco de lo habitual, porque otro año que no se lo daban a él.
Sea como fuere, ayer me toco la de cal (pero una palada bien gorda). Ahora que lo pienso, a ver si ha leído mi entrada del otro dia y ha querido que me baje de las nubes (jeje). A grosso modo diré que me hizo recordar que se me acaba el contrato a finales de diciembre.
No me molesta tanto quedarme sin trabajo, como que utilice eso para presionarme. Parece después de casi 6 años no me conoce todavía. Menos mal que yo a él le tengo mas calado (en este caso me alegro de ser mujer y de que salga la bruja que eso conlleva).
En cualquier caso, hasta le agradezco que de vez en cuando tenga esas salidas porque, como en cualquier relación, cuando las cosas van bien o simplemente no van mal es difícil tomar la decisión de cambiar. Sin embargo, cuando hay una salida de tono se pierde el miedo a tomar decisiones. Y a veces ocurren en el momento mas adecuado. Y es que de forma inminente tiene que salir en Espanna una convocatoria de contratos por 7 años que estaba planteándome solicitar, pero no sabia como ir a decírselo a mi jefe (porque decírselo me parece lo correcto). Ayer me lo puso a huevo "porque como se me acaba el contrato en diciembre ...".
Puedo decir que no me importa, y la verdad es que en muchos aspectos que podría molestarme no me molesta. Pero lo que me rita, es que intente presionarme para que trabaje mas. Esa presión puede surtir efecto cuando ando relajada, pero no cuando me he pasado mi mes de vacaciones trabajando y duermo una media de 5-6h al día (incluidos los fines de semana).
Aun así, le agradezco que me no todos los días me tenga consentida porque me hace tener los pies en la tierra.